Proyecto Termal

El proyecto se origina en el año 2005 cuando se firma un acuerdo de cooperación y asistencia técnica entre la Municipalidad de Tapalqué y el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), para realizar estudios de geotermia en el Partido de Tapalqué. Una vez determinada la existencia de aguas termales en la localidad se comenzó a trabajar en dos sentidos, por una parte el pozo de explotación y luego en el Proyecto de la Estación Termal. En tal sentido, en el año 2011 el Ministerio de Economía y Producción de la Nación, a través de la Dirección Nacional de Preinversión (DINAPREI) realizó un ante-proyecto que sienta las bases para el proyecto que se comenzó a ejecutar seguidamente, ya que en función de este informe y su evaluación, la Municipalidad de Tapalqué promueve desde el año 2013 la construcción y puesta en operaciones de la ESTACION TERMAL TAPALQUE.
El termalismo se piensa hoy en el mundo como un producto no solo natural y mineral, sino también como producto vinculado con diversos aspectos del lugar donde el recurso se encuentra: lo cultural, lo urbano, lo social, y la combinación de todo ello que confluye en lo turístico, un producto complejo y lleno de matices.
Considerándolo como un patrimonio material pero también intangible, un patrimonio cultural y natural, un patrimonio urbanístico y arquitectónico, un patrimonio simbólico asociado al ocio, el bienestar, un patrimonio asociado a la cultura de la salud y el bienestar.
En este sentido, se emprendió la realización del proyecto como un proceso global de ordenación turística y de puesta en valor, a fin de conformar el carácter de destino turístico y de velar por garantizar la coherencia del conjunto, ya que el modo de puesta en valor de un recurso termo mineral no puede concebirse de forma aislada ni en ruptura con el espacio turístico en el que se integra. De esta manera la ESTACIÓN TERMAL es un proyecto integral que contiene e incluye el

COMPLEJO y/o CENTRO HIDROTERMAL
Dentro del programa de fomento al parque termal se incluirán acciones tendientes a minimizar los márgenes de error a la hora de la puesta en marcha del Complejo Termal. Dado que es la primera experiencia termal en la región, será necesario incorporar asistencia técnica de experticia en temáticas específicamente termales. Pudiendo optarse por consultorías, asesoramiento, asistencia técnica, capacitaciones u otros formatos que pudieran surgir a los fines mencionados anteriormente. También se prevén intercambios de visitas con municipios cuyos proyectos termales constituyan casos de éxito en lo que tiene que ver con el desarrollo local a partir del termalismo, a fin de enriquecer los conocimientos en tal sentido y obtener conocimientos en el tema, para la practica en territorio y el aporte de ideas a partir de las experiencias.
Por otra parte, se comenzara a participar en congresos y encuentros termales, como por ejemplo Termalia, con el objetivo de establecer contacto con los diversos destinos termales, intercambiar experiencias, aprender de los más antiguos y de los nuevos, generar alianzas estratégicas, hacer visible el nuevo destino termal: Tapalqué.
Se coordinan 3 grupos de trabajo para Termas a los fines de avanzar en el proyecto: un grupo de obras, un grupo de administración y un grupo de desarrollo. El área participa activamente en los últimos dos y en cooperación con el primero. Conforme avance la forma administrativa y de articulación publico privada del Complejo Termal, se dará una apertura cada vez más amplia a la sociedad y al sector privado interesado en invertir. A tal fin se desarrollaran los recursos y soportes necesarios para mostrar el proyecto: audiovisuales, maquetas, DVD, etc.
Como así también grafica a los efectos de promocionar lo anterior, como folletos, cartelería, spots, entre otros recursos.
En este sentido y una vez fijada la fecha de apertura, se trabajara en el posicionamiento del destino turístico termal con diversas acciones de promoción y difusión, que se incluyen en el programa de incentivo al turismo.